sábado, 8 de marzo de 2014

LA LEY DE LA VIDA, Y LA LEY DE LA MUERTE

YAHWEH IS SENDING 

YEHOSHUA AGAIN.

He will establish the Kingdom

 of God in this world.

ARE YOU READY???

.
'UNA CARTA ABIERTA DE AMOR"

LA LEY DE LA VIDA, Y LA LEY DE LA MUERTE


LECTURAS BÍBLICAS:

“Y he aquí se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con El” (Mt. 17:3).
“Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo” (v. 8).
“A El oíd” (v. 5b).
“El árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal” (Gn. 2:9b).
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”
Ef. 5: 21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

1 Pedro 2:13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,
 14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.
 15 Porque ésta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;

Lo más común es pensar de uno mismo, de manera positiva. Somos muy buenos, en ver nuestros lados positivos, podemos compararnos con otros, y vernos mejores, pero nos cuestas a ver la realidad verdadera que está en nuestro corazón natural.
Debido a la vanagloria que es la verdadera ´vida natural´ de nuestro corazón, rechazamos abrir nuestros ojos a nuestra realidad espiritual.
Por una persona que es del mundo, el conocerse interiormente, no presenta ningún problema, debido que es algo que no entra en su sistema de valores. Lo único que el mundo considera en hacer una acción, es si la acción es buena, o si es mala, y actuar de consecuencia.  Los valores del mundo están basados en lo que puede representar el bien, y en que puede representar el mal, nada más. Todo lo que va más allá de esta ley, es una utopía.

Mientras el mundo tiene la norma de examinar sus propios hechos, reflexionando sobre ellos, y auto evaluándose a sí mismos, examinándose escrupulosamente, según los principios del bien y del mal, el hijo en Cristo, deja al Soberano el privilegio de examinar la situación y decidir el camino que seguir. Esto solo lo puede hacer por medio de la consciencia, y cuando esta es pura.
El Soberano ilumina el problema, y lo hace conocer en las experiencias de sus hijos, los cuales viviendo el problema en su carne, lo conocen íntimamente, y pueden efectivamente, con la ayuda del Espíritu de Dios, desechar de su corazón toda la vanagloria que ha sido iluminada y que los asedia mediante la fe en el poder del Todopoderoso que puede suministrar la ayuda idónea a nuestra voluntad sumisa a Él.
Es así, que pueden progresar espiritualmente, dejando que la Vida del Espíritu del Dios Triuno, avance en su corazón todavía natural.
Para entender y conocer la diferencia entre un andar en el Espíritu y el andar bajo la Ley del bien y del mal, tenemos que regresar al jardín de Edén.

“El árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal”

Hay aquí los dos principios fundamentales de la manera de vivir a saber:

1.                  Según la Ley del árbol de las vida.
2.                  Según la ley del árbol de la ciencia del bien y del mal.

1.                 La Ley del árbol de la vida es el principio del Espíritu del Dios Triuno. Es el solo principio  que puede producir la vida espiritual. Hay miles de millares de Hijos en Cristo, que  optan para seguir en sus vidas, ser gobernados por el principio de la vida Espiritual. Una vez insertados, la Luz del Espíritu Vivificante ilumina todo lo que tiene que ser desechado, y provee poder a la voluntad humana, mediante la fe, para ser desechado.
Es así, cuando la vanidad es desechada, que la Vida de Cristo, avanza paulatinamente en el corazón todavía natural, en su experiencia personal, al fin de poder producir Su vida en él, hasta que el Espíritu de Cristo seas formado en él.
Una vez formado podrá comenzar a servir al Soberano, sin producir fuego extraño delante de él.
Esta Ley, solo puede funcionar, cuando recibimos la luz que evidencia en nuestra consciencia, lo que tenemos que desechar. Es entonces que por parte del Espíritu del Dios Triuno, recibimos la muerte de Jesús, en lo que tenemos que desechar.
Es entonces que se desecha todo lo natural, que consiste más especificadamente toda la vanagloria que ha sido iluminada.
Una vez que El Espíritu de Cristo es formado en el nuevo corazón, este podrá crecer, y producir en su experiencia, el fruto del Espíritu de Dios.
La Ley de Vida Espiritual del Espíritu de Cristo, nunca avanza, si ante el hijo en Cristo, no desecha su vanagloria, desde el área del corazón iluminado por el Espíritu.
Esta, se manifiesta en las maneras más inimaginables. A veces parece que nunca estamos progresando, por las multitudes y formas que esta se expresa, pero es un engaño, si estamos progresando, y un día tendremos el Espíritu de Cristo formado en nosotros, si perseveramos sin parar a desechar, toda la vanagloria que tiene que ser desechada.

2.                  De otra parte, la Ley de la ciencia del bien y del mal, es el principio de la
vanidad, y es el principio de la muerte espiritual. Hay millones de millones de hijos en Cristo que después de haber creído, optan para seguir en sus vidas, ser gobernados por el principio del bien y del mal.
Estos se secan, pasa el Labrador, los cortas y son echados al fuego. Estos entrarán el cielo, pero solo como por el fuego, y no como parte del nuevo hombre. Serán los invitados a la boda del Cordero, no la esposa.
Recordamos que una verdadera vida en el Espíritu de Cristo, es regida por la luz y la vida del Espíritu del Dios Triuno que avanza, y ocupa siempre en mayor medida, el corazón del hijo en Cristo y se expresa desde allí. Debido a esta posesión, el hijo en Cristo, cada vez más, se somete y obra la voluntad del Espíritu del Dios Triuno y obra de consecuencia con gozo sabiendo claramente como el Espíritu está trabajando en él.
Los millones de millones, que viven  discerniendo el bien, del mal, y actúan en consecuencia, siguen exactamente el camino que comenzó Adán y Eva en el jardín de Edén. Es el camino de la Ley que aceptó Israel bajo el monte Sinaí y es el camino de todas las religiones y sectas en este mundo. A pesar que este camino ha sido puesto en evidencia por el nuevo pacto, como todos sabemos, millones de millones de hijos en Cristo, lo siguen practicándolo, debido que es muy popular en el ámbito del mundo natural.
Esta ley, condena todo lo que es naturalmente malo y acepta todo lo que naturalmente es bueno. Esto principio se rige, por la consciencia subjetiva del hombre.
Si una conciencia dictamina que un camino es malo, hace que su voluntad lo rechace. Si una conciencia determina que un camino es bueno, lo aprueba y hace que su voluntad lo siga. Esto parece muy apropiado y lógico. Pero el Espíritu de Dios tiene otra opinión sobre este asunto y dijo de manera muy tajante:

 “Más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. 

Por Eva y Adán el escoger el camino del bien y del mal, fue muy fácil, pero el Espíritu del Dios Triuno determinó primeramente una sentencia de muerte sobre ellos. Pero dictada la sentencia, El Espíritu del Dios Triuno también proporcionó un plan de rescate. El Espíritu del Unigénito huiós de Dios se haría hombre y daría su vida por el rescate de toda la creación. Por el hombre separado de  Dios, dictó   un   prerrequisito,   el   creer   mediante   la   fe   en   la   obra   del Primogénito del Nuevo Hombre.
Para hacer esto realidad, el hombre tenía que creer mediante la fe recibida, que Cristo hizo morir al bien y al mal en ellos para su redención y justificación, y para que pudieran volver a escoger el camino de la vida Espiritual del Dios Triuno, para su salvación eterna, siendo insertado en Cristo.
Toda la vanidad que estaba encerrada en el bien, y toda la vanidad que estaba encerrada en el mal, tenían que ser desechada mediante la fe en la obra que Cristo había llevado a cabo, y a partir de este punto comenzar a desecharla en su experiencia.
De la misma manera que Adán y Eva comieron la manzana, tenían ahora vomitarla completamente y con dolores de parto.
El camino del bien y del mal solo puede producir muerte espiritual, debido que no contempla la Ley del Espíritu del Dios Triuno en su hacer, solo contempla el corazón natural del hombre.
Al mundo le encanta, adora y  práctica esta ley, sin darse cuenta que el hombre vive en un mundo apartado de la realidad Divina que lo condena a muerte. Solo pueden percibir su mundo natural, el mundo del bien y del mal.
En el nombre de la ley del bien  y del mal, se produjeron los crimines más terribles que tiene producido la humanidad. Todas las guerras, los genocidios se han producido por seguir este camino. Todas las divisiones producidas por denominaciones religiosas. Todas las agresiones, se ha producido por seguir este camino destructor. Todos los divorcios, todos los crimines, se han producido por seguir la ley del corazón natural, que consiste en la vanagloria mediante la práctica de la ley del bien y del mal.
Pero el hombre es muy torpe, no quiere aprender de la historia, y no quiere cambiar, no quiere ver la luz Divina, ni quiere escuchar la voz del Espíritu del Dios Triuno, no quiere someterse a la vida Espiritual, que puede vivificar todos los corazones.
Prefiere vivir la vida natural y estéril de la Ley del bien y del mal, que representa la la vanidad y la muerte espiritual.
Observamos que el bien y el mal, NO SON DOS CAMINOS, como el mundo los percibes, es UN CAMINO. Sea siguiendo el bien o el mal, produce igualmente una MUERTE ESPIRITUAL SEGURA.
Así nadie puede tener ninguna excusa, ni el que sigue el bien, ni al que sigue el mal, estos extremos, solo pueden producir una MUERTE ESPIRITUAL SEGURA. Esto es porque no se contempla para nada el camino de la Ley del Espíritu de Vida.
Cuando hay una disputa, las dos partes asumen que tienen razón, y quieren salirse con la suya demostrando, aún por la fuerza, sea física, como intelectual, que tienen razón, que están en lo correcto, que están persiguiendo el camino bueno.
El Espíritu del Dios Triuno, en esto dice:

Ef. 5: 21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Más aún:

1 Pedro 2:13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,
 14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.
 15 Porque ésta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;

Esto se tiene que hacer con gozo y paz en el corazón, de manera humilde y con mansedumbre, sin ninguna excepción, y sin ninguna excusa, mientras existe una relación, sea de pareja, o sea entres naciones. Esta práctica evidencia la ausencia de toda vanidad.
En el fondo, las disputas, las separaciones, o las roturas de las relaciones personales o a nivel internacional, siempre indican Vanagloria con la uve grande.
Cuan fácil es todo, con un poco de humildad y mansedumbre, el jugo siempre sería fácil. El espíritu dice:

“Someteos, Someteos, Someteos, en mansedumbre y humildad los unos con los otros, dando siempre la otra mejilla”.

Esta es la Ley del Espíritu de Dios. Es entonces que Él podrá obrar en este mundo en todos los niveles.
Hay que someternos a las autoridades, porque estas están establecidas por Dios y a Dios tendrán un día que responder. Hay una regla de oro que tiene que decidir nuestra fe y nuestra voluntad sumisa, en hacer una cosa u otra,  o seguir de hacer una cosa o dejarla y es:

¿LO QUE VOY A HACER, DECIR O CALLAR, HACE QUE SE DESECHE  ALGO DE MI VANAGLORIA, DE MI CORAZÓN?
¿HACE CRECER LA VIDA ESPIRITUAL DE CRISTO EN MÍ?

O ES TODO LO CONTRARIO. CON MI ACTITUD, SE ESTÁ DESVANECIENDO CADA DÍA MÁS, LA VIDA DEL ESPÍRITU DEL DIOS TRIUNO EN MI.

Si al  hacer tal acción, sentimos que la Vida Espiritual del Dios Triuno, puede avanzar en nuestro corazón, entonces seguramente iremos por el camino de la vida.
Pero, si nos sentimos oprimidos, y nuestra conciencia, no dice que algo va mal, tenemos que cambiar nuestra actitud y someternos en humildad y mansedumbre.
Tenemos siempre que tener presente, que la Ley de la Vida Espiritual, nunca consiste sujetarnos a la ley  del bien y del mal. Siempre tenemos que sentirnos gozosos y en paz con todos, y primeramente con el Espíritu del Dios Triuno en nosotros. Para practicar esto, hay solo un camino, el seguir la Ley del Espíritu de Vida.
Repito, si queremos avanzar en nuestra vida espiritual hay un solo camino, el de seguir la Ley del Espíritu.
La Ley del bien y del mal queda obsoleta. El nuevo pacto tiene introducido la única solución posible, para una vida espiritualmente sobre abundante y victoriosa, la Ley del Espíritu de Vida.

Por una persona que está en Cristo, es cuestión de vida o de muerte espiritual escoger el camino correcto. No importa cuánto uno haya avanzado en la vida espiritual, siempre tiene adelante a si, un camino sin fin, el cual representa la perfección del Espíritu del Dios Triuno. Es el camino de ofrecer siempre la otra mejilla.
Sin la Luz del Espíritu, el hijo en Cristo, opinaría de sí mismo, ser un hijo de gran valor espiritual y aportaría un sin números de escusas, para que su consciencia pueda quedar totalmente satisfecha y en paz. Es por que la conciencia en vez de ser pura solo es buena, y una consciencia buena lleva a la muerte espiritual.
En los percance de nuestra vida espiritual, el Espíritu de Dios, ilumina el corazón, y es entonces, que el hijo en Cristo, se da cuenta de cuan deplorable es su situación espiritual.  
Es solo entonces, que puede decidir de hacer algo al respecto apoyándose en el poder del Espíritu, para desechar de si toda la vanagloria que la luz del Espíritu de Dios le hace ver, sea haciendo el bien como haciendo el mal.
La luz del Espíritu de Dios, no ilumina indiscriminadamente sin pausa todo el corazón. Solo ilumina ciertas partes del corazón y es por esto que el progreso espiritual solo podrá efectuarse en las partes que van siendo iluminados.
La vida del Espíritu de Cristo, solo podrá penetrar más profundamente en el corazón, solo y cuando sea desechado del corazón toda la vanagloria que haya sido debidamente iluminada, por la Luz del Espíritu de Dios.
Hay que diferenciar entre examinarse y juzgarse. Mientras que lo primero tiene que ser obra exclusiva del Espíritu de Dios, el juzgarse a sí mismo es algo que el hijo en Cristo tiene la obligación de hacer.
Si el hijo en Cristo se examina, tiende de aportar un sinfín de escusas. Si el hermano deja al Espíritu del Dios Triuno examinarle evitará este problema.
Cuando el hijo en Cristo obra según su fuerza natural y la luz del Espíritu de Dios lo examina y lo ilumina al respecto, este tiene la obligación de juzgarse.
Si no nos juzgamos, no podremos recibir las bendiciones espirituales que provienen de este juicio. Solo cuando reconozcamos delante del Espíritu del Dios Triuno, toda la vanagloria que su Luz ilumina, Él nos proveerás del poder necesario, para que esta sea desechada de nuestro corazón. Sin esto conocimiento, el cual se origina en el Espíritu de Dios, nunca podremos saber la magnitud de nuestra incapacidad espiritual y nunca tendremos la capacidad de progresar, y nunca podremos entender lo que dijo el Apóstol Juan en 15:5:

Separados de Mí nada podéis hacer.

El Espíritu de Dios nos quiere ayudar en nuestra debilidad, pero si no sabemos lo que realmente somos y seguimos teniendo confianza en nosotros mismos, suponiendo que nuestras capacidades  naturales son suficientes para salir adelante y nos reputamos como personas seguras y maravillosas, esto impedirá al Espíritu de Dios aportarnos el oportuno socorro.
Es cuando permaneceremos en nuestra debilidad sin poder progresar, y nos estanqueremos.
Esto equivale a no conocerse y a resistirse en conocerse. No queremos poner nuestra vanagloria en evidencia, así la ocultamos. Es cuando la vanagloria, se despliega con todo su vigor y las conciencias de los tales se indúrese a tal punto, que no pueden capacitarse de lo que le está pasando.
La rebelión, la irresponsabilidad, la injusticia, la ira, los dominan, y no solo se dañan a sí mismos, más a todos los que les rodean.
En las iglesias son los asesinos despiadados e implacables, en su deseo de matar y arrancar. Su situación se empeora continuadamente, pero que importa, ellos se sienten tranquilos, y conforme, en todos lo que hacen, sin percibir cuan vacíos e inútiles son para la obra de Cristo. Son árboles secos, cisternas vacías, sepulcros blanqueados, desierto asoleado donde nada con vida puede crecer.
Todo esto puede ser, debido en parte, por la falta de conocimiento, aún que el conocimiento sobre este tema es muy sencillo, se llama Vanagloria, se llamas seguir el camino del Bien y del Mal. Pero debido a su sencillez, estas personas son presa del engaño, y no son capaces a precaptarse de lo porque están fallando.

Todos conocemos el sermón del monte. ¿Cuál es la lección que aprendemos de Mateo 5-7?
La lección trata de que no es suficiente hacer todo el bien que podemos.
Es necesario dejar de considerar nuestro corazón natural y someternos a lo que la luz y la vida de Cristo nos enseñan. La luz nos enseña, de dejar el camino del bien y del mal y seguir la Ley de la vida del Espíritu de Cristo, que es el solo camino que puede producir un fruto consistente.
El mundo se pregunta por qué hay que poner la otra mejilla cuando alguien nos abofetea.
Se preguntan: “¿No es suficiente quedarse callado, cuando alguien nos cachetea?
¿No es extraordinario que no nos peleamos con quien nos golpea, y que a su vez, dominemos nuestra cólera? 
Pero el Espíritu del Dios Triuno nos dice que no es suficiente inclinar nuestra cabeza y aislarnos, cuando alguien nos abofetea, pues esto no satisface los requisitos de la vida del Espíritu del Dios Triuno que vive en nosotros. Es preciso que también que pongamos la otra mejilla una y otra vez.
Después de la primera bofetada, si nos callamos, nuestra vanagloria no es puesta en evidencia. Puede ser que tenemos rabia en nuestros corazones, pero debido que queremos aparentar humildes, no reaccionamos.
Pero el Espíritu del Dios Triuno, quiere dar un paso más en nosotros. Para demostrar claramente que en verdad, no sentimos ningún resentimiento, quiere que pongamos una y  otra vez nuestra mejilla. Al hacer esto, demostramos que no tenemos ningún rencor en nuestro corazón. Es debido a que no estamos indignados, que podemos tolerar la misma ofensa una y otra vez, conociendo perfectamente porqué el Espíritu del Dios Triuno lo permite.
Como la vida del Espíritu de Dios es humilde y mansa, así Él quiere que vivamos la vida de Cristo en nosotros. Cuando esta bofetada llega por la segunda y tercera vez, tendríamos que experimentar gozo y paz, sabiendo que habiendo sido probados por el Espíritu del Dios Triuno, hemos podido experimentar la vida del Espíritu de Cristo en nuestra misma carne obrar eficazmente. Si esto se repite varias veces, es un indicio que todavía hay mucha vanagloria en nosotros.
Desde el punto de vista del mundo natural, poner la otra mejilla es incorrecto, es equivocado. Pero desde el punto de vista del Espíritu de Dios, esto es el único camino de seguir, para poder seguir progresando espiritualmente.
Hermanos y hermanas, si queremos progresar espiritualmente, nuestro andar, no debe ser fijado por la ley del bien o del mal, sino por la Vida Espiritual del Dios Triuno, que reside en nuestro corazón.
Cualquier tarea que realicemos, aparte de la Vida Divina, por buena que sea, nos traerá condenación y muerte. 
Hermanos y hermanas, si al observar aun el más pequeño de los mandamientos del Espíritu de Dios, nos produce vanagloria, nuestras obras serán leño, hojarasca y paja, no servirán para nada. Tan sensible es el Espíritu del Señor.
No decimos que sea malo obedecer los mandamientos del Espíritu de Dios, decimos que no es suficiente, hay que hacerlo someternos a las enseñanzas de Jesús en humildad y mansedumbre, con gozo y paz en nuestro corazón.

Hermanos y Hermanas, en el monte donde se produjo la transfiguración de Cristo, había Moisés que representaba la Ley, y había Elías que representaba a los profetas, pero el Espíritu del Dios viviente dijo a Pedro:

“Este es Mi Hijo, el Amado ... a El oíd”

Hermanos y hermanas, ya no es suficiente seguir la Ley y los Profetas, hay que seguirlos en humildad y mansedumbre, ofreciendo siempre la otra mejilla  Jesús. El Espíritu del Dios viviente quiere arrancar cada migaja de nuestra vanagloria de nuestro corazón.
Si aceptamos su labor, viviremos, si nos oponemos, moriremos. En esto consiste el vivir el nuevo pacto, para llegar a ser unos gloriosos huiós de Dios.

¿QUE TE PARECE Y QUE PIENSA HACER AL RESPECTO?

Armando Zanolla

Berlín el 6 de marzo del 2014
Revisado el 7 de marzo del 2014



domingo, 5 de enero de 2014

UNAS NOTAS SOBRE LA REGENERACIÓN

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UNAS NOTAS SOBRE LA REGENERACIÓN (3824 paliggenesi,a paliggenesia)

LECTURA BIBLICA:

5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
 6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
 7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
 Definición de regeneración evangélica por Lewis Sperry Chafer
En la Biblia la palabra «regeneración» se encuentra solamente dos veces. En Mateo 19:28 se usa en la renovación de la tierra en el reino milenial y no se aplica a la salvación cristiana. En Tito 3:5, sin embargo, se hace la declaración:
«No por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo».
‘Sobre la base de este texto, la palabra «regeneración» ha sido elegida por los teólogos para expresar el concepto de nueva vida, nuevo nacimiento, resurrección espiritual, la nueva creación y, en general, una referencia de la nueva vida sobrenatural que los creyentes reciben como hijos de Dios. En la historia de la iglesia, el término no ha tenido siempre un uso exacto, pero entendido correctamente significa el origen de la vida eterna, el cual se introduce en el creyente en Cristo en el momento de su fe, el cambio instantáneo de un estado de muerte espiritual a la vida espiritual’.

El versículo de Pablo a Tito, es el único versículo bíblico que habla directamente de la regeneración, en relación al hombre justificado, en la dispensación de la gracia. Este versículo nos habla primeramente de nuestra justificación Esto nos lleva al momento, usando la alegoría del olivo silvestre, de nuestra separación del sistema del mundo, de la separación desde el olivo silvestre. La metáfora nos explica como Yahweh, nos salvó del sistema del mundo. Pero esta salvación no fue el fin en sí misma, nos salvó para que viniésemos un día, a ser su herederos (v.7).
Esto no trasporta a otros dos puntos fundaméntale.
Primero: para ser heredero, tenemos antes, que ser insertados como niños en Cristo, en el olivo ‘cultivado’.
Segundo la savia silvestre que está en nosotros tiene que ser lavada o eliminada y sustituida por la savia del buen olivo.
Se necesita  una verdadera revelación espiritual por entender toda la verdad sobre estos dos puntos, en particular sobre este versículo que Pablo aporta.
El problema que se nota en la definición del Dr. Chafer y de otros Dr. Evangélicos, es el uso de la palabra ‘instantáneo’ o palabras similares.
Mientras en la mente del Dr. Chafer, ciertamente tenía claro, que esta palabra indicaba el momento del comienzo de la nueva vida, es sumamente importante para el autor, la necesidad de aclarar y ampliar este concepto, de lo que pasa en la realidad, después de este momento.
Cuando hablamos de un ‘cambio instantáneo, de un estado de muerte espiritual, a la vida espiritual’ estamos hablando del concepto de la vida eterna.
¿Cómo podemos esclarecer lo que pasa en la realidad?
Podemos usar para comenzar, de cómo se forma una vida en un embrión humano. Antes de la concepción, no existía una vida humana formada, pero debido a la unión de un espermatozoo masculino y un ovulo femenino, hubo un cambio instantáneo, y se produjo una nueva vida. Esto me parece lo que significa la definición del Dr. Chafer.
Los que leen esta definición tiene el derecho de saber que es solo esto lo que significa la palabra ‘instantáneo’.
Es lo que pasa después de este evento, que es el punto, que no concierne en este escrito. Entre una primera forma de vida humana, hasta tener un hombre maduro, pasa un considerable lapso de tiempo. Esta es la visión, que el autor, quiere que reciba el lector, a que se interesa de su  vida espiritual.
Si tomamos la alegoría de un inserto, desde un olivo silvestre, (El momento de morir al sistema del mundo) a un ‘buen olivo’, en el momento del inserto, se produce ciertamente un inicio instantáneo, de una nueva vida, (El bautismo del Espíritu) pero hasta que esta ramita pueda crecer y producir fruto, ciertamente pasará un considerable periodo de tiempo (El día de la huiothesia).
Es por esto motivo de la frase del apóstol Pablo, cuando dice en Gatatas 5:19:

19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,

Es en este contexto, que ahora, podemos entender más claramente de que está hablando el apóstol Pablo con el de que ‘viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna’.

Según el autor, este versículo a Tito,  ha sido un fundamental tropiezo del fundamento de toda la teoría evangélica, respecto a la regeneración del corazón del hombre. La principal teoría evangélica, es que la regeneración, es sinónimo del nuevo nacimiento, lo cual es correcto, pero los evangélicos dan por entender, que en el nuevo nacimiento, se cumple al mismo momento puntual,  nuestra total regeneración.
Es por esto, que afirman erróneamente que, cuando recibimos la vida eterna, recibimos también al mismo tiempo, la adopción, la cual implica, recibir los derechos de la heredad prometida. Afirman que el lavamiento de la regeneración y la renovación en el Espíritu Santo se cumplen totalmente en el creyente al mismo tiempo del nacer de nuevo, o esto se entiende popularmente en el ambiente evangélico.
Debido a estas afirmaciones, los evangélicos han llegado, por el autor, a unas conclusiones trágicas, concerniente a la vida espiritual experimental del nuevo hombre y de consecuencia estos, viven sus vidas de una manera pasiva ya que reciben todo en el nuevo nacimiento. No captan la extrema urgencia de crecer de su estado de niños en Cristo, hasta llegar a ser unos huiós de Dios, con todos los derechos.

Para intentar esclarecer este ‘caos’ vamos a usar la alegoría en romanos 11:24 que dice:

R60 romanos 11:24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

Y la parábola de Yehoshua en Jn. 15:5 que dice:

5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
 6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

En romanos, vemos que el hombre natural, fue insertado desde el olivo silvestre, al buen olivo. Aquí hay dos acciones:

1.      El Labrador corta una ramita desde el olivo silvestre. (El bautismo de la crucificación juntamente con Cristo)

En esta acción primeramente, está implicada nuestra separación del sistema del mundo, representado por el olivo silvestre. Desde este momento ya no recibimos su ‘savia’ corrompida, que nos alimentabas. Debido a esta separación, somos salvos del sistema del mundo y redimidos de esta situación y aptos para ser justificados, por medio del sacrificio del hijo del hombre. Es necesario entender claramente que en el momento del corte, toda la ramita cortada, incluida su antigua savia en ella, es totalmente justificada por los méritos de Cristo. Los pecados que se pueden producir en su próximo futuro, ya están plenamente justificados, desde el momento del corte.

2.      El Labrador nos inserta en el buen olivo.

El buen olivo representa primeramente el nuevo hombre, la cual cabeza, es Cristo.
En segundo lugar, esta acción, representa nuestro nacer de nuevo y recibir el don de la vida eterna (El bautismo del Espíritu Santo en Cristo). Nacer de nuevo, no representa un nuevo ser, que ya tenga todas las capacidades necesarias, para producir fruto, desde el mismo instante que ha nacido.
Este nacer de nuevo, representa un hijo legítimo, en calidad de ‘niño en Cristo’, que comienza el proceso de la regeneración, obrada por el Dios Triuno, donde el Espíritu, tiene el papel predominante.
Todo el mundo puede entender, que una ramita recién insertada, es más bien muerta que viva. Esta ramita necesita primeramente curar la zona del corte, para que la nueva savia pueda penetrar en ella, y poco a poco remplazar la savia antigua, con la nueva. De hecho los primeros brotes, serán el resultado de la savia antigua, y esto es lo normal que pase en el niño en Cristo. Estos brotes representan rebelones, en forma de pecados, que todavía la ramita insertada puede producir.

Desde esto momento pueden pasar dos situaciones:

1.      El inserto se muere.

En esta situación, la ramita es inútil al Labrador, el cual la corta y es echada al fuego. Esta alegoría representa que el niño en Cristo, está rechazando la savia del buen olivo, con el resultado, de ser inservible a Cristo. Ciertamente heredará la vida eterna, pero solo como por el fuego. Este niño en Cristo, nunca llegará al status de un huiós de Dios. No podrá hacer parte, ni del nuevo hombre, ni ser parte de la novia de Cordero, ni de los vencedores, ni de la nueva Jerusalén, ni de los vencedores. Su destino es servir en el ‘atrio’ del templo (En la creación). Esto es debido por qué, no dejó al Espíritu, dejar formar Cristo en él. Su ‘yo’ se puso en oposición al Espíritu, de tal manera, que el Espíritu no pudo progresar en su labor de lavamiento y de regeneración, debido que su voluntad, nuca igualó la voluntad del Espíritu.

2.      El inserto comienza a crecer y dar fruto.

 El Labrador lo poda, para que crezca más, y pueda dar fruto en abundancia. Esto representa nuestra completa filiación, con la seguridad de una herencia incorruptible (El día de la huiothesia). La ramita que crece y da fruto representa un Huiós de Dios, que un día, juntamente con Cristo, podrá devolver el Reino al Padre. El futuro escatológico del huiós, es servir a Yahweh cara a cara por la eternidad. Esto es posible, porqué solo el huiós de Dios, puede tener la imagen de Cristo y solo los que tienen esta imagen formada en ellos, pueden servir a Yahweh cara a cara.

El fallo evangélico, es asumir que una vez que la ramita es cortada e insertada, está ya plenamente competente para producir fruto, no contempla el libre albedrío, que tiene el niño en Cristo, o el teknión o el paidion. Esto albedrío, pueden rechazar la nueva savia y hacerse inservible para Cristo, debido que sus voluntades, no concordaron con la voluntad de Dios, y se quedan estancados en la vida del niño en Cristo. La voluntad de Yahweh es limitada siempre por nuestra voluntad, solo por medio de una oración pura, en concordancia con la voluntad de Cristo, la savia del olivo cultivado puede avanzar en la nueva ramita. Él Espíritu vivificante nunca puede avanzar en solitario, Él siempre espera que la voluntad de sus niños, o huiós concuerde con la Suya. Cuando esto pasa, Satanás se encuentra más y más derrotado, y la vida del Hijo del hombre, puede progresar en la ramita, para que un día pueda hace parte de una misma heredad para Cristo, y de la misma gloria del Unigénito hijo de Dios en la eternidad, como primogénito del nuevo hombre en la nueva creación. La savia del olivo cultivado, la penetra en la ramita insertada, la cual es Cristo, es nuestra santificación. Nacimos de nuevo como teknión según Juan, en esto estado, nuestra santificación, que es Cristo, comienza a penetrar en nosotros. Como Paidion, o niños en Cristo, progresamos hacia una mayor santidad, para culminar como huiós de Dios, cuando Cristo está formado en nosotros. Es cuando nuestra santificación, hace posible nuestra consagración y unción, como huiós de Dios y comenzamos a tener desde este momento, el fruto agradable para Cristo y para el Padre.
Es en esta situación, que en verdad, podemos ministrar plenamente al Señor, cuando Cristo es formado en nosotros. Cuando hemos sido consagrados y ungidos, podemos ministrar a Yahweh cara a cara, nuestra más preciosa grosura, que es la vida de Cristo formada en nosotros. Está bien ministrar en el atrio, pero nuestro anhelo mayor es ministrar a Dios, en el lugar Santísimo, con nuestra pertenencia más preciosa, no solo para nosotros, más también para nuestro Padre que es Cristo formados en nosotros. De hecho, lo único que puede satisfacer al Padre,  es la plenitud de Cristo, formado en nosotros.
El padre no nos necesita para cumplir su voluntad en la Iglesia, la única ayuda que Dios contempla para llevar adelante su Iglesia, es Cristo formado en el nuevo hombre. Si tenemos Cristo formado en nosotros y lo ministramos al Padre como nuestra vida, conscientes, que solo por medio del Él, la Iglesia seguirá su curso, entonces y solo entonces, podremos estar más que confiados, que la Iglesia prosperará, porque si presentamos a Dios, Cristo, le presentamos su misma Gloria, y todo esto solo puede ser por medio de la fe, que Cristo está obrando, para que Su savia, penetre en profundidad, en el corazón del niño en Cristo.
Nuestra redención y nuestra santificación serán completas cuando también nuestro cuerpo mortal será redimido el día que ascenderemos al cielo.
Según 1 Juan 2:12-13 somos teknión, en el momento de nuestra justificación. Somos paidion, al nacer de Nuevo y no hay dudas alguna que somos huiós, en la huiothesia, como se afirma en Gálatas 4:5,6.

5 a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la filiación de hijos.
 6 Y porque sois hijos (huiós), Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo (huiós) a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!

Al llegar a ser huiós, el nacido de nuevo, puede hacer parte activa del nuevo hombre ya de manera permanente.

En nuestras iglesias, podemos ver, cómo millones de millones de creyentes, rechazan la nueva savia, y son inservibles por la Iglesia, que es el nuevo hombre, debido que rechazan la luz espiritual, que tiene el poder para poder ver, y poder entender  toda la verdad.
A pesar de estas evidencias, los evangélicos, insisten en su postura, y siguen produciendo millones de millones de niños en Cristo que se mueren, sin entender que entrarán en el Reino de Dios, solo por el fuego, en calidad de niños en Cristo, perdiendo la oportunidad, de ser directamente útil al Dios Triuno, cara a cara en el ‘lugar santísimo’.

Vamos ahora a tratar de entender, las dos siguientes definiciones el versículo de Pablo en Tito:

1.      ¿En qué consiste el LAVAMIENTO DE LA REGENERACIÓN?
2.      ¿En qué consiste LA RENOVACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO?

1.      El lavamiento de la regeneración consiste, usando la alegoría de la savia de olivo silvestre,  lavar esta savia silvestre, o mejor eliminar esta savia, de la ramita recién cortada. Debido que la ramita, ya nos es unida al olivo silvestre, ya no se puede alimentarse de él, para remplazar la savia eliminada por el lavamiento del Espíritu. El niño en Cristo, es llamado a creer diariamente, como totalmente reales, todas las obras realizadas por Cristo a su favor. Cuando esto pasa, es cuando la voluntad del niño Cristo, concuerda con la voluntad de Cristo, y la savia que es el Espíritu de Cristo puede avanzar en la ramita, que representa al niño en Cristo. Esto es el lado positivo del lavamiento. Hay también un lado negativo y es por medio de pecados, producidos por la misma savia silvestre. Cuando estos pasa, usa lo que es la savia del olivo silvestre, que está en la ramita consumiendo lo que queda en ella. En cada caso seas positivo o negativo, cada día que pasa, esta savia silvestre, se encontrará en menor cantidad en la ramita, y cada día más, tendrá meno poder en el niño en Cristo.

2.      La renovación del Espíritu Santo consiste, que mientras tanto, que la savia silvestre es eliminada, por medio del lavamiento, su lugar es ocupado inmediatamente, siguiendo la misma alegoría, por la savia del ‘buen olivo’, que es la figura del Espíritu de Cristo, donde en Él reside, toda la plenitud de la Deidad del Dios Triuno. Tal vez podemos entender, que cuando esta savia ‘cultivada’, tiene la supremacía, es el momento de tener la posibilidad de poder crecer y producir el buen fruto, para llegar al momento de la huiothesia, en la experiencia del niño en Cristo. Más el Espíritu penetra en el corazón del niño en Cristo, más puede progresar la santificación, en su experiencia humana, debido que solo el Espíritu es nuestra santificación. Esta no es lograda por nuestro esfuerzo, nuestra diligencia, nuestra disciplina, o por la negación de nuestro yo; la verdadera santificación, solo la logra Cristo en nosotros, cada día en mayor cantidad, según su voluntad. Es verdad, que desde la perspectivas de Dios, todo ya está cumplido, pero desde la perspectiva humanas, esta verdad espiritual, tiene que realizarse paso a paso, en nuestra experiencia humana.


La huiothesia experimental del niño en Cristo, es el momento más esperado por el Dios Triuno, en toda la vida terrenal de la ramita, la ‘huiothesia’, es el momento eminente de la filiación eterna, donde ya el yo del hombre, está bien sujeto, a la voluntad de su Creador.
Es el momento culminante de la obra del Soberano, en el hombre en esta tierra, un hombre una vez perdido y ahora hallado.
Es el momento, donde el Padre, le otorga el derecho soberano, sobre todo lo que Él tiene, debido que, desde este momento, el huiós puede decir, que ‘conoce’ a Cristo, debido que  está viviendo íntimamente en él, en supremacía.
Es el momento, que el huiós, es presentado oficialmente a su novio, con todos los derechos de casarse pronto con él.
Es el momento, de ser considerado, por el Dios Triuno, como unos de los vencedores.
Es el momento, de ser considerado, por el Dios Triuno, parte de la nueva Jerusalén.
Es el momento, de ser considerado, por el Dios Triuno, parte permanente del nuevo hombre.
Es el momento, de conocer en parte, al Dios Triuno, cara a cara.
Es el momento, de hacer parte oficial de las Iglesia, de manera permanente.
¿Esto es todo? ¡De ninguna manera!
Hemos mencionado: ‘cuando esta savia ‘cultivada’ tiene la supremacía’ pero aun no la tiene ‘toda’.
El huiós, desde esto momento, solo conoce en parte al Dios Triuno, y el Dios Triuno, solo conoce en parte, al nuevo huiós, hay todavía mucho camino por a delante, para poder vivir lo que dice Pablo en Ef. 3:16-19:

16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
 17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
 18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Nunca en nuestra vida terrenal, llegaremos al conocimiento pleno del Dios Triuno. Estar llenos de toda la plenitud de Dios, no es solo tener Cristo formado en nosotros, es tenerlo formado al cien por ciento. Aquí en la tierra, no llegaremos a la plenitud de esta meta, pero a pesar de todo, esta es nuestra más gloriosa meta, la cual se consumirá en los cielos, para todos los gloriosos huiós de Dios.

¿QUE TE PARECE, Y QUE VA HACER AL RESPECTO?

ARMANDO ZANOLLA

Berlín, el 25 de diciembre del 2013
Revisión Berlín el 29 de diciembre del 2013
Revisión Berlín el 31 de diciembre del 2023

Revisión Berlín el 05 de enero del 2014